“(…) ¡Entonces, mi belleza, diles a los gusanos que con besos te comerán, que he guardado la forma y la esencia divina de mis amores descompuestos!”

(Una Carroña, Charles Baudelaire)

Momentos simples.
Una visión de nostalgia romántica en la que niñez y madurez se unen;
Donde la belleza se conserva físicamente presente,
en un instante transcurrido que ya no volverá;
Dentro de un paraíso perdido construyo mi palacio de ensueños nocturnos.
Un elogio a la imagen en movimiento, un recuerdo de amor;
Una manera de sentir, quizá hasta un aspecto de rebeldía,
en el que trato detener un tiempo para que no sea olvidado,
como aquel que intenta revivir lo inolvidable.
Son esas cosas que te llevas antes de morir;
La diversión da paso a la reflexión y eso abre la puerta a la melancolía…
A esa melancolía que duele.


“(…) Then, my beauty, tell the worms that would devour you with kisses, that I kept the form and the divine essence of my putrefied loves!”

(Una Carroña, Charles Baudelaire)

Simple moments.
A longing romantic vision in which childhood and maturity unite;
Where beauty is kept physically present,
in an instant gone by never to return;
Within a lost paradise I build my nocturnal daydream palace.
A praise to the image in motion, a memory of love;
A way of feeling, maybe even a show of rebellion,
in which I try to stop an age so it won' t be forgotten,
as one who tries to relive the unforgettable.
These are the things you take with you before dying;
Enjoyment gives way to reflection and that paves the way to melancholy…
A melancholy that hurts.